Para aquellos antiguos y asiduos lectores de histerietas de Ed. Novaro, era común ver entre las páginas la publicidad de Charles Atlas, donde hombres muy raquíticos eran humillados en distintas situaciones por otros de mayor musculatura, y para peor cuando iban acompañados de la niña de sus sueños. Sin embargo, siempre había un final feliz donde el humillado, tras practicar los ejercicios del profesor Atlas, se convertía en un mister Universo y le daba una golpiza al matón que lo humillara. Bueno para quienes quieran mejorar su físico, con simples ejercicios realizables en la comodidad del hogar, aquí está el Manual de Charles Atlas en su versión del año 2000.
